PROBLEMAS ADICIONALES

La vida nos brinda enseñanzas a través de normas, reglas, disciplinas,métodos, experiencias...que no son especialmente elegidas de manera personal, sino que son asignadas, llegan sin esperarlas porque sí y porque no y estos "problemitas" adicionales producen gran indignación: nunca he tenida la suficiente cantidad de dinero para vivir tranquilamente, mi mejor amigo me traicionó , no he podido conseguir empleo, ni novio, etc. Todos estos problemitas de diferentes clases que llegan y no terminan y, como si fuera poco, tengo diabetes. ¿Por qué? 

- La vida es una experiencia de aprendizaje continuo.
- Porque estos problemas, retos que la vida nos presenta, son lecciones para crecer y avanzar.
- Porque es necesario "descubrir" la sabiduría existente en cada uno y "aprender a utilizarla". 
- Porque es necesario aprender que "la resistencia a aceptar tal o cuál situación es solamente resistencia a aprender".
- Porque se hace necesario que entendamos que "conocimiento sin experiencia es inteligencia" pero "conocimiento con experiencia real es sabiduría" y la diferencia es notablemente más grande.

Pero ya inmersos en el tema de "vivir con diabetes" es importante saber que el proceso para entender la llegada de la diabetes a nuestras vidas no es para nada inofensivo y que, definitivamente, conlleva implícitas muchas crisis emocionales porque no habrá crecimiento, avance y una experiencia real sin la participación de los sentimientos y emociones que hacen parte de la esencia verdadera del ser. ¡Uff! Duro de entender.
Además, si fuera solamente la diabetes, pero el hecho de vivir implica que cualquier tipo de problema de relaciones humanas, familiares, laborales, problemas económicos y cualquier cosa inimaginable puede surgir en algún momento y debe ser manejado con diabetes " a bordo". Es que los problemas no se escapan porque "ya se tiene diabetes". Ojalá. Así la vida seríe menos complicada, un sólo problema por persona. 

¿Cómo continuar la vida y salir victorioso de cualquier situación negativa adicional sin dejar el buen control de la diabetes?
- Recuerde que para poder solucionar un problema o situación debe estar perfectamente bien de salud, así que la diabetes será lo primero que debe mantener bajo control. Si su diabetes está bien podrá pensar mejor, sentirse bien. NO PUEDE agregar un problema más a su vida: diabetes descompensada en este momento ¡no!
- No se centre en el problema, céntrese en la solución.
- Piense positivamente.
- Todo tiene una solución.
- Cualquier situación que se presente es transitoria.
- Tiene que estar tranquilo, sereno, no importa la gravedad del problema o situación. El nerviosismo no le deja encontrar la solución, así la tenga frente a usted.
- Controle sus emociones.
- Confíe en usted. Se es un poco más sabio cuando se sabe que ser consciente es vivir en presencia consigo mismo y que sólo entonces tiene libre albedrío.
- Si tiene dudas antes de tomar una decisión NO la tome hasta que se sienta completamente seguro.
- Sea generoso con usted pero también con los que le rodean.

Enfrente los acontecimientos que se presentan en la vida como oportunidades para su aprendizaje personal, ya que se dará cuenta que de ese problema del que logró salir airoso o no, obtuvo una gran lección que, definitivamente, debía aprender.

SÍ PUEDE!

Angela Jaramillo
Vicepresidenta
Educadora en diabetes 







 

GLUCEMIAS ARRIBA / AJUSTE DE INSULINAS

Todas las personas con Diabetes Tipo 1 y aquellas con Diabetes Tipo 2 que utilizan insulina deben observarse detenidamente y saber "exactamente" lo que sucede en su organismo. Los niveles de glucosa en sangre cambian en todos los momentos del día dependiendo de su alimentación, de su ejercicio o actividad diaria y, lógico, de su dosis de insulina y algunas veces es necesario ajustar las unidades que suelen usar.

Si generalmente tiene alto nivel de glucosa en sangre en una hora determinada del día piense qué insulina está teniendo su mayor efecto a esa hora. Es posible que esa insulina deberá ser aumentada en una o dos unidades, por ejemplo:

-Si su nivel de glucosa está elevado antes de la primera comida del día, entonces la dosis de insulina rápida "antes" del desayuno necesita ser incrementada o la dosis de la noche anterior de su insulina "basal" también necesite ser modificada.
- Si su nivel de glucosa en sangre es elevado antes de la cena, entonces la dosis de su insulina "basal" de la mañana o la dosis de insulina rápida de medio día necesita incrementarse.
- Si su nivel de glucosa en sangre está alto antes de irse a dormir quizás debe incrementar su dosis de insulina de acción rápida antes de la cena. 
- Si su glucemia amanece muy alta puede ser necesario ajustar la insulina "basal" de la noche. Pero concrete la razón correcta del por qué está amaneciendo tan alta.

Observe, anote sus valores de glucosa en sangre, analice y CONSULTE SIEMPRE A SU MÉDICO.

No improvise. Lo importante es determinar las dosis exactas de insulina que le ayudarán a mantener un buen control.
SÍ SE PUEDE!

Angela Jaramillo
Vicepresidenta
Educadora en diabetes 

 

DIABETES Y SÍNDROME DE DOWN

Encontré un interesante artículo en la Revista de Sociedad Española de Endocrinología, "Alteraciones Endocrinológicas del Síndrome de Down", (R. Alpera, J. Morata, M.J. López; Unidad de Endocrinología Pedriátrica del Hospital Clínico Universitario, Universidad de Valencia). Aunque no es muy reciente, es del 2012, nos revela la asociación existente Diabetes/Síndrome de Down, conocida ya desde 1968, cuando Milunsky y Neurath describen una mayor prevalecencia de diabetes en estas personas sin especificar el tipo de diabetes que padecían. Me permito hacer un resumen:

Según datos recopilados en Alemania, España y Dinamarca sugieren un riesgo de diabetes 3-4 veces superior en el Síndrome de Down que en el resto de los niños en una población de referencia que abarcaba hasta los 30 años de edad.

Son pocas las investigaciones en la búsqueda o explicación de la asociación Diabetes-Síndrome de Down y se mantiene la hipótesis de que "el aumento de genes en el cromosoma 21 podía ser el que conferiría el riesgo".

Los síntomas característicos de la Diabetes Tipo 1: polidpsia, poliuria, adelgazamiento, cambios de carácter y polifragia o anorexia, serían menos expresivos por las particularidades del carácter de estos niños; el adelgazamiento puede interpretarse erróneamente como un dato positivo, ya que en algunos podría existir previo sobrepeso. Si los síntomas diabéticos no se detectan hay un mayor riesgo de complicación hiperosmolar. 

La aparición de la diabetes suele ser más precoz en el Síndrome de Down, más o menos a los 6-7 años versus los 8 años en el resto de la población y la proporción de niños menores de 2 años que debuta con diabetes es de un 22% versus al 7% en el resto de niños, "lo que podría sugerir un fenómeno inmune muy agresivo".
La Diabetes Tipo 2 en personas con esta peculiaridad suele aparecer pasada la pubertad, época en la que la alta prevalencia de sobrepeso y obesidad puede dispararse. Conviene entonces realizar control glucémico periódicamente, alimentación saludable y actividad física adecuada a las características del Síndrome de Down.

El tratamiento de la Diabetes Tipo 1 en el caso del Síndrome de Down no difiere del resto de la población, podría pensarse que el déficit intelectual dificulta su manejo, pero se ha demostrado que muchos niños no necesitan un tratamiento intensivo con insulina alcanzando un buen control dado el estilo de vida más estable que suelen llevar y la lógica dependencia, el cuidado y control de sus padres o familiares. 

No existe información respecto a complicaciones agudas o crónicas.

En cuanto al empleo de nuevos tratamientos se siguen las pautas habituales de los demás niños.

A veces la vida se complica aún más y muchas familias tienen que enfrentar esta doble situación, pero la esperanza , el deseo y la decisión de sacar adelante estos chicos les hace posible vivir muy bien.
SÍ SE PUEDE!

Angela Jaramillo
Vicepresidenta
Educadora en diabetes 

LO QUE SUCEDE EN ESOS DÍAS...

Si el óvulo no es fertilizado el embarazo no se produjo, los niveles de hormonas bajan y el endometrio, la mucosa que recubre la pared del útero es liberado en forma de sangre, lo que conocemos con el nombre de menstruación. Ya lo sabemos. 

Con los Estrógenos (hormonas femeninas) las células son más sensibles a la acción de la insulina. Por lo tanto, cuando la cantidad de estrógenos aumenta, los niveles de glucosa en sangre tienden a bajar.
La Progesterona, la hormona sexual que condiciona al endometrio para la implantación del embrión si es fertilizado y que cumple otras funciones (no me detendré ahora en esto), dificulta a las células la utilización de la insulina. Por lo tanto, cuando aumentan las concentraciones de esta hormona los niveles de azúcar en la sangre pueden elevarse.

La cantidad de Estrógenos y Progesterona que se produce durante el ciclo menstrual es variable y se percibe, especialmente en mujeres que experimentan el "Síndrome Premenstrual", ciertos síntomas como: irritabilidad, sensibilidad, cansancio, distensión abdominal, dolor en los senos y/o cintura, cambios en el estado de ánimo y "fluctuaciones en los niveles de glucemia".

¿Qué hacer?
- Confirmar cada cuantos días comienza, dura y finaliza su ciclo menstrual.
- Verificar la regularidad de sus ciclos.
- Realizar mediciones frecuentes de glucemia.
- Organizar patrones de comportamiento de la glucemia días antes y después de la menstruación.
- Preguntar a su médico cómo ajustar su dosis de insulina o de medicamento.
- Realizar ejercicio adecuado a sus necesidades.
- Alimentarse saludablemente.

Una mujer con diabetes puede tener unos ciclos menstruales completamente normales.
Maneje y mantenga su diabetes bajo control. Vale la pena.

SÍ PUEDE!

Angela Jaramillo
Vicepresidenta
Educadora en diabetes 



 

¡QUÉ VERGÜENZA!

Estaba hablando con una sensibilidad que se notaba en sus ojos enrojecidos, la voz le temblaba, y de repente sus manos se cerraban fuertemente, sus brazos quedaron en una posición totalmente rígida, no podía moverse y de sus labios salían las palabras pronunciadas de una manera lenta y pesada. Presentaba una hipoglucemia. Rápidamente medición de glucemia, bebida dulce que apenas sí podía beber y poco a poco recobraba su lucidez.

Después de haber sudado a mares comenzaba a tiritar de frío. Tomó una bebida caliente acompañada de un carbohidrato. Se sentía agotado.

"¡Qué vergüenza!, no solo me siento tan apenado sino que me da rabia que se presente esta situación, así, frente a todos. La diabetes me deprime, me hace sentir menos. Y pensar que fui yo el fundador de una entidad, que dirijo grupos de personas...pero desde hace algún tiempo siento que mi ánimo y mis capacidades han disminuido, no soy el mismo, soy un tonto".

Este interesante personaje, tan parecido y elegante no puede percibir sus hipoglucemias, por lo que ha estado expuesto a situaciones incómodas que, cuando se resuelven, bajan su autoestima al máximo. Una diabetes totalmente descompensada, UNA TOTAL FALTA DE EDUCACIÓN, mezcladas con el desinterés del autocuidado de tiempo pasados. 

Lo que quiero resaltar es la vergüenza, la pena, la tristeza y la rabia que una persona siente después de experimentar una hipoglucemia. Qué moleszta situación, todos observando y después los comentarios que le hace sentir como un tonto.

No es fácil. Una hipoglucemia tan severa frente a un público es deprimente. "Nadie puede entender los sentimientos que genera una post-hipoglucemia".

Si usted NO quiere volver a sentirse así debe aprender cómo pevenir y evitar hipoglucemias: debe llevar su glucómetro siempre consigo, si ha perdido la capacidad de percibir sus hipoglucemias maneje tiempos de acción de la insulina o medicamentos orales, tenga muy claro las horas en las que su glucemia tienden a bajar, tome un refrigerio antes de cualquier evento importante (una reunión, una clase en el colegio o universidad...), lleve siempre consigo una bebida dulce, pastillas de glucosa o algo que usted sepa con seguridad que le van a servir para evitar y/o prevenir una caída de su glucemia. 

SÍ PUEDE!

Angela Jaramillo
Vicepresidenta
Educadora en diabetes 





 

¿QUÉ LE HA PASADO A MI NIÑA?

Susana está triste y preocupada. Su niña pequeña, siempre adorable, divertida, a quien le gustaba estar cerca de su mamá, no es la misma. Sofía ha cumplido dieciséis años, tiene diabetes desde hace cuatro y su manejo siempre ha sido estable, pero ahora vive de mal humor, contesta agresivamente y se enfurece con facilidad. De manera abierta y directa ha confesado que odia la diabetes, prefiere estar con sus amigas y no con su mamá. "¿Qué está pasando" se pregunta Susana. "¿Cómo recupero a mi pequeña hija?".

No querida mamá, es imposible recuperar a su pequeña hija. La niña ha crecido. Ha cambiado. Lo que sí puede hacer es comenzar una buena relación. Trátela como la joven adulta que ella desea ser y se acercará.

Sofía "ya sabe" cómo manejar su diabetes. Es posible que cometa algunos errores, pero ella debe experimentar por sí misma y llevar a la acción lo aprendido. Tiene que tomar sus propias decisiones respecto a quién comentar acerca de su diabetes, qué recursos utilizar en los momentos para medir su glucemia y aplicar su insulina, y cómo prevenir y evitar una hipoglucemia. Las únicas ocasiones que podría tener para tratarla como una niña y que ella pudiera disfrutarlo sería cuando se sintiese enferma o cuando recibiese una sacudida, por ejemplo cuando tenga un disgusto con una amiga o con un novio y necesite de su mamá. Pero ojalá estas situaciones no ocurran con demasiada frecuencia.

Consejos para una mamá que se encuentra viviendo en una situación similar:
- No la controle.
- Confíe en ella.
- Recuerde que estará continuamente en desacuerdo porque trata con toda la fuerza de no ser como su mamá.
- Evite estarle diciendo las cosas una y otra vez, pretenderá estar sorda y explotará fácilmente.
- Estamos en el siglo XXI, los tiempos cambian y no quieren escuchar historias de cuando la mamá era pequeña porque ya se da cuenta que su mamá ha perdido el contacto y no entiende nada.
- Comprenda que el querer pelear con la mamá es sólo para querer demostrarle que está equivocada en casi todo. Quiere sentirse adulta y estar con sus amigas que piensan igual que ella y la entienden.
- Cuando no quiera hablar respete su silencio. Puede estar cansada.
- Sus prioridades cambian: primero, amigas; segundo, colegio; tercero, familia; cuarto, diabetes.
- No pelee con su hija, es posible que pierda. Dígale que ES RESPONSABLE POR LO QUE OCURRA, dígale lo que ocurrirá si deja de hacer algo importante y/o necesario y déjelo por su cuenta.
- Envíe siempre mensajes positivos: sí puede, sí lo logrará, es una chica normal, puede y podrá cuidar de su diabetes porque la conoce y ha aprendido cómo hacerlo.

La niña de mamá ha crecido, sigue creciendo su hija pero ya no su niña. Permita que crezca sin criticar, que ella tenga la seguridad de contar con su apoyo cuando lo requiera o lo solicite.
Reaccione, esa niña quiere ser la joven mujer que sueña ser.

ELLA SÍ PUEDE!

Angela Jaramillo
Vicepresidenta
Educadora en diabetes 

 

PAPÁ CON DIABETES

El responsable de la mitad de los genes de los hijos, la fortaleza y la razón cuando las emociones de la madre perturban la sensatez y es necesario encontrar el equilibrio.
Inteligencia, capacidad de trabajo, apoyo económico, pero también un ser humano.

¿Cómo se siente un papá cuando tiene diabetes?

Cuando un padre de familia debuta en diabetes siente su fortaleza vulnerada: siempre tan sano, tan enérgico, y ahora la diabetes se presenta en su vida mostrando su debilidad.
Un gran abanico de emociones que no imaginó que existían se abre y comienza a concentrarse en asuntos muy diferentes a los que acostumbraba: 

- Cuántas preguntas que se quedan en la sombra por el temor a las respuestas.
- El silencio en determinadas ocasiones lo lleva a escaparse de la realidad.
- El sentimiento de culpa por dejar una herencia tan aterradora a su familia.
- La responsabilidad, inevitablemente, obligada a un cuidado saludable, medicamentos, alimentación, ejercicios.
- El arrepentimiento de no haber escuchado consejos que beneficiaban su salud.
- El aumento del estrés y la aprehensión propios de ese momento tan trascendente en su vida.
- El aumento o disminución de la testosterona que lleva a un comportamiento más agresivo o más estable, dependiendo de la personalidad.

Esto nos lleva a pensar que aunque parezca evidente que los hombres están preparados biológicamente para asumir muchos roles en la vida, no lo están para tener diabetes.
La diabetes parece asfixiar emocionalmente la masculinidad del individuo.

Pero cuando ese padre que tiene diabetes acepta la diabetes, se responsabiliza de su cuidado y muestra un comportamiento saludable, un efecto positivo abraza a toda la familia.

- Porque un buen padre es el mayor ejemplo para sus hijos.
- Porque ese padre que tiene diabetes y la maneja adecuadamente, con toda la responsabilidad, es un ejemplo de amor, respeto, disciplina y seguridad para sus hijos.
- Porque la diabetes no es un impedimento para ser un buen padre.
- Porque las cosas buenas aprendidas del papá se recuerdan toda la vida.
- Porque para un padre su hija es una princesa y su hijo es su mejor amigo, y la diabetes no interfiere en su relación.

Definitivamente, un PADRE, "un buen padre", es el mejor invento para la humanidad, así tenga diabetes.

FELIZ DÍA DEL PADRE PARA TODOS LOS PAPÁS Y, ESPECIALMENTE, PARA TODOS LOS PAPÁS QUE TIENEN DIABETES.

Angela Jaramillo
Vicepresidenta
Educadora en diabetes 


 

LAS PALABRAS MARCAN LA GRAN DIFERENCIA

En el Congreso de la Federación Internacional de Diabetes realizado en Australia en 2013 y teniendo en cuenta su declaración: "el término "diabético" define  la persona como su estado de salud y se ha etiquetado a la persona que vive con diabetes como si la diabetes fuera un factor determinante en su vida", es decir, llegó la diabetes y ahora el individuo sólo vive, siente y piensa en razón a la diabetes. La persona que tiene diabetes es una "víctima".
El término "diabético" ha convertido a la persona con diabetes en un enfermo, un ser indefenso que no puede vivir una vida normal.

Pero no podemos decir que es verdad que la diabetes cause un gran sufrimiento a todas las personas que viven con ella. Muchas personas viven como personas normales porque la gran diferencia no radica en "la clase de diabetes" sino en la capacidad que tiene cada persona de conseguir afrontar el cuidado de su diabetes.

El término "diabético" enferma todo su ser e influye negativamente en su bienestar y en la forma como experimenta la diabetes. La diabetes no tiene por qué incapacitar ni obstaculizar su vida. De hecho, usted es una persona normal, es su páncreas el que se averió pero usted puede vivir muy bien si USTED lo decide. La diabetes forma parte de su vida ahora pero USTED SIGUE SIENDO USTED. 

La diabetes NO es usted, la diabetes forma parte de usted, de manera que no utilice la palabra "diabético" como un rótulo, esa etiqueta que mostrará a los demás.

Borre de su vida la frase: "SOY DIABÉTICO".
Desde este momento y para siempre USTED ES (nombre) Y TIENE DIABETES.

"Las palabras son el medicamento más potente utilizado por la humanidad" (Rudyard Kipling).

P.D. Muchas personas no piensan así y hasta se enfurecen cuando se les toca este tema. Tranquilos. Cada quien es libre de llamarse y sentirse como decida hacerlo. La terminología propuesta ha sido estudiada y diseñada para cambiar la mirada negativa que de la diabetes se tiene.

Angela Jaramillo
Vicepresidenta
Educadora en diabetes 



 

VIVENCIAS

A veces la vida nos impone retos casi imposibles de vencer pero la motivación personal, la fe, el deseo y el coraje convierten los obstáculos en grandes enseñanzas que permiten entender realmente la vida.

Benjamín quiere que el mundo conozca su historia. Benjamín Reyes Arteaga. Su padre y su madre tuvieron diabetes, murieron a causa de ella. 

Benjamín siempre fue un hombre sano. Casado, trabajador obsesivo. Hoy tiene 51 años. Ha tenido muchas experiencias médicas y trece procedimientos quirúrgicos.

En 2012 tuvo un mal diagnóstico y esa pérdida de tiempo empeoró su salud. Estuvo en coma más de un mes. "Entré a la Unidad de Cuidados Intensivos pesando 95 kg y salí con 47 kg. Colon irritable, diabetes, gastropatía, absceso inguinal, cirugía de abdomen".

Sin esperanzas de vida, con una desnutrición persistente, atrofia muscular. "No podía hablar ni caminar, mis manos no tenían fuerza, no podía escribir. Estuve cuadrapléjico. Fueron ocho meses asistiendo a terapias en el hospital. Ahora camino lento pero camino, a veces me caigo, puedo estar de pie con la ayuda de un bastón. Dios tuvo misericordia de mí".

"No puedo entender por qué sucedió todo esto en mi vida pero algo de negligencia médica también hace parte de todo esto. Creo que la historia de mi vida puede servir para ayudar a otros que están en situación de vulnerabilidad y decirles que no importa lo que suceda en su vida, no desfallezcan, crean y confíen en Dios". 

"Hoy sólo agradezco al Todopoderoso haber escuchado mi oración, entender que mi nena me necesitaba, darme la oportunidad de vivir y hasta de tener un pensión".

Angela Jaramillo
Vicepresidenta
Educadora en diabetes