¿LAS HIPOGLUCEMIAS SEVERAS DAÑAN EL FUNCIONAMIENTO DEL CEREBRO?

Por: Angela Jaramillo  

Cuando se utiliza insulina en personas con diabetes T 2 o la utilización intensiva de insulinas en personas con diabetes T 1 la posibilidad de presentar una hipoglucemia severa, con mayor frecuencia, se hace más factible. Puedo asegurar que cuándo se utiliza insulina nadie está ni estará exento de experimentar, no una, sino muchas hipoglucemias en su vida. 
La gran preocupación de quien vive una hipoglucemia severa y de la familia es si estos eventos, que producen hasta pérdida del conocimiento, pueden causar daños en el funcionamiento del cerebro.
El Dr. Stan de Loan, Especialista en diabetes Tipo 1, Educador en Diabetes Certificado y Diplomado en Educación en diabetes Mx. dice:
“Se había teorizado que la hipoglucemia frecuente, al hacer daño al cerebro, destruía ciertas funciones o capacidades mentales (por ejemplo, memoria a corto y largo plazo, atención, velocidad de reflejos motores, aprendizaje y resolución de problemas abstractos). Por tanto, cuando las ventajas del tratamiento intensivo de diabetes empezaron a verse hace más de 14 años, la pregunta lógica era: ¿Son susceptibles al daño cerebral las personas adolescentes y adultas con diabetes que tienen episodios recurrentes de hipoglucemia severa?
El estudio DCCT del 1993 mostró que el tratamiento intensivo protege los nervios, los ojos, los riñones y el corazón de las complicaciones diabéticas. Para resolver la incertidumbre acerca del efecto posiblemente dañino de la hipoglucemia sobre el cerebro, en 2006 unos investigadores utilizaron los datos de este estudio, analizando a 1059 personas participantes, divididas entre el tratamiento convencional y el intensivo. El período de seguimiento de estas personas fue durante 18 años.
Los del grupo de tratamiento intensivo tuvieron mejor control de la glucosa en sangre y también experimentaron más hipoglucemia e hipoglucemia severa. Se considera una hipoglucemia severa cuando la persona no está consciente o, la que no puede revertirse sin la ayuda de otra persona.

El resultado del análisis fue claro: el funcionamiento mental y la capacidad cerebral de funcionar fueron idénticos en los dos tipos de tratamiento. No hubo diferencias de capacidad entre las personas con diabetes del grupo de tratamiento intensivo y las del grupo de tratamiento convencional. Los investigadores concluyeron que la frecuencia y severidad de los episodios de hipoglucemia NO TUVIERON EFECTO SOBRE LA CAPACIDAD MENTAL DE ADOLESCENTES Y ADULTOS.

Los síntomas de hipoglucemia no son producto de la insulina, sino de otras hormonas, principalmente la epinefrina (también conocida como la adrenalina). La adrenalina que acompaña la hipoglucemia, igual que el glucagon, promueve la conversión de glucógeno a glucosa en el hígado. Debido a la vida media de la epinefrina en la sangre, la mitad de la adrenalina que produce los síntomas de hipoglucemia sigue circulando en la sangre por aproximadamente 20-60 minutos después de que la glucosa sanguínea se normalice. Los efectos duraderos de esta hormona pueden causar una persistencia de los síntomas de hipoglucemia, aun cuando el automonitoreo de la glucosa sanguínea indique que ya se ha normalizado”.

EDUCACIÓN Y MONITOREO FRECUENTE PARA PREVENIR Y EVITAR HIPOGLUCEMIAS.

SI PUEDE!


 

¿YO SE CUÁNDO MI HIJO TIENE HAMBRE O, ESTÁ SATISFECHO?

Por: Angela Jaramillo   

Un niño con diabetes bien controlada con mucha frecuencia tiene que estar pendiente de las sensaciones de hambre o saciedad. Es importante confiar en lo que el niño dice, si tiene hambre o se siente satisfecho. Si los padres están siempre alerta y/o preocupados ofreciendo o evitando que ingiera algún alimento, el niño no podrá registrar exactamente cuándo realmente, tiene hambre o no y, comerá porque su papá o mamá están inquietos, “siempre”, por su glucemia además, sin dar explicaciones claras que dejen un aprendizaje comprensible respecto a prevenir y evitar las muy comunes, complicaciones agudas.

Un niño pequeño entiende perfectamente cuando sus padres le “explican” en términos sencillos pero reales, veraces y utilizando los términos propios de la diabetes el porqué de la necesidad de comer más o comer menos en determinado momento y, alimentarse saludablemente incorporando todos los nutrientes. El niño sabe y siente si tiene hambre o no quiere comer más, pero muchos padres, especialmente las mamás, ofrecen al niño comida porque ELLAS tienen hambre.

El niño con diabetes debe acostumbrarse a escuchar la diabetes en términos de diabetes y entender la diferencia entre un “antojo” o la necesidad de cubrir una hipoglucemia o, la falta de apetito cuando su nivel de glucosa está alto. Darle al niño tiempo para reflexionar y construir “su propia opinión” sobre la porción de las comidas y los horarios.

El qué y la cantidad de bebida que acompaña las comidas o la exigencia de líquidos en determinados momentos, requerirá la guía y apoyo de sus padres hasta que el niño aprenda a dilucidar entre la sed debida a hiperglucemias o al simple deseo de tomar un líquido.

Poco a poco. Con la tranquilidad, la inteligencia, la creatividad y la verdad en las explicaciones, los niños pequeños con diabetes podrán comprender los porqué, los cómo y los para qué de su cuidado.

Los niños pequeños que tienen diabetes pueden dejarnos asombrados con su maravillosa inteligencia. Claro que sí entienden!

DUERMETE NIÑO...

DUÉRMETE NIÑO…

Por: Angela Jaramillo

 

Alfredo, 31 años, 15 años con diabetes T1. Estaba agotado, con mucho sueño 10 pm., decide acostarse “temprano”. Mide su glucemia y el resultado es 128 mgrs. Una cifra que él sabe, le permite ir directo a la cama y dormir hasta el otro día.

Cierra los ojos…mira el reloj que tiene sobre la mesa, son las 11 pm. Ha estado pensando en lo que sucedió durante el día, lo que hará respecto a varios trabajos que debe realizar, su familia, la fiesta del próximo fin de semana…piensa, piensa, piensa, su mente está inquieta. No puede parar de pensar, y el sueño terrible que tenía, se había esfumado. Da vueltas en la cama, comienza a contar ovejas 1, 2, 3…1914…toma un libro, mira el reloj que marca 12:30, continúa leyendo. Toma su computador…el reloj marca ahora las 2:25 am y nada que puede dormir. Decide medir su glucemia. Resultado: 48 mgrs.
Ahh…hipoglucemia. Nunca había experimentado esta dificultad para conciliar el sueño y menos aún, imaginar que era porque su nivel de glucosa en sangre estaba tan bajo.

La diabetes muchas veces sorprende de manera inesperada con hipoglucemias aparentemente, sin un por qué. 
Así que, usted que tiene DT1, analice sus actividades durante el día, la ingesta adecuada de carbohitratos, la dosis de la insulina, el ejercicio o actividad física realizados y la última comida del día. 
Algo sucedió…y la hipoglucemia se presentó. Algunas veces no hay explicaciones y usted quedará con la duda ¿Por qué la hipoglucemia así, impidiendo conciliar el sueño? 
Saque conclusiones: ¿su mente inquieta que no lo dejaba descansar y lo invitaba a pensar, pensar, pensar…era una forma de ansiedad que Alfredo no reconocía?

Ese “INSOMNIO DE CONCILIACIÓN”, poco frecuente en gente joven porque acostumbran a ir tarde a la cama, tienen mayor actividad y no les cuesta trabajo dormir, "SI" es, en casos de personas con diabetes, un síntoma indicador de Hipoglucemia. 

Afortunadamente, Alfredo decidió medir su nivel de glucosa en sangre; corregir la Hipoglucemia y cinco minutos después, dormir como un bebé las pocas horas que le quedaban antes de ir a trabajar.


La,la,la,la,duérmete niño la, la, la…la

EN BROMA Y EN SERIO…

EN BROMA Y EN SERIO…
CONVERSANDO CON LA DIABETES
Por: Angela Jaramillo

Ayer, me he encontrado con Doña Di, (la señora Diabetes) y fuimos a tomar un delicioso café y a conversar un rato. Me sorprendió verla y sentirla tan triste, desilusionada y de mal humor. Pregunto:
¿Qué te pasa querida amiga? Responde: “Estoy furiosa con los Profesionales de la Salud”.
YO: ¿Oh, por qué?

DOÑA DI: "Con todo el respeto que se merecen, saben mucho acerca de mí, pero me critican, se refieren a mí en términos amenazantes y yo soy el único centro de atención en sus consultas. Me siento desconsolada por la enorme antipatía que expresan hacia mí, no me comprenden, yo no puedo hacerlo todo sola, la gestión eficaz de la diabetes requiere una colaboración entre las personas con diabetes y los profesionales de la salud.

Ellos saben que cuando elijo a una persona para compartir el resto de su vida conmigo, con anterioridad he analizado su estado físico, sus genes y hasta su personalidad; muchas veces envío mensajes con sus abuelos o padres para que adviertan que en algún momento de sus vidas puedo llegar. No se dan cuenta que, aunque tengo un fuerte temperamento, también soy fina, delicada y "aviso" mi posible llegada con anticipación.

Tengo miles de historias en las que mi arribo se convierte en el suceso más trágico de una familia. Todos opinan, comentan sobre el peor evento metabólico, la catástrofe del siglo. Se dejan contaminar por los experiencias negativas de personas que viven o vivieron conmigo y que me trataron con total indiferencia, pero ustedes tienen que entender que vivir en medio de este desamor y falta de cuidado, yo tengo que hacerme sentir. No van a culparme a "MI" después, por los finales tristes ante complicaciones anunciadas.

Cuando las personas me conocen, me entienden, se dan cuenta que NO soy la peor desgracia que ha llegado a su vida y, me tratan bien ayudados por los medicamentos orales o insulinas, nos alimentamos saludablemente, hacemos ejercicio y, continuamos apoyándonos las unas a la otra con sus proyectos de vida actuando de manera positiva, esas personas y yo vivimos muy felices.

Los Profesionales de la Salud son testigos de estas diferencias en muchas de sus consultas. SOY DÓCIL, SUMISA, MANEJABLE, DISCIPLINADA, APASIBLE, OBEDIENTE. Tengo muchas cualidades pero eso sí, si llego a sentir esa total indiferencia y falta de cuidado me convierto en un ser frio y vengativo, los Profesionales de la Salud lo saben y… grandes problemas los que tienen que resolver y difíciles decisiones que tienen que tomar con las personas que me ignoran.

Considero a los profesionales de la salud como mis amigos, mis cómplices, mi punto de apoyo, mis solucionadores de problemas, mis héroes pero, que siempre hablen mal de mí, eso no puedo tolerarlo… Noooo!!! que la persona que viva conmigo colabore, sea responsable de mi cuidado, que se empodere y me trate bien...He dicho!."

Queridos amigos, tenemos que entender a Doña Di, comprenderla y tratarla bien. No hay nada más lógico que se pueda hacer…Ella llegó y NO se irá y es necesario tener una convivencia saludable porque la diabetes, no tiene porqué obstaculizar la vida de nadie.

SI SE PUEDE!


 

PROBLEMAS ADICIONALES

La vida nos brinda enseñanzas a través de normas, reglas, disciplinas,métodos, experiencias...que no son especialmente elegidas de manera personal, sino que son asignadas, llegan sin esperarlas porque sí y porque no y estos "problemitas" adicionales producen gran indignación: nunca he tenida la suficiente cantidad de dinero para vivir tranquilamente, mi mejor amigo me traicionó , no he podido conseguir empleo, ni novio, etc. Todos estos problemitas de diferentes clases que llegan y no terminan y, como si fuera poco, tengo diabetes. ¿Por qué? 

- La vida es una experiencia de aprendizaje continuo.
- Porque estos problemas, retos que la vida nos presenta, son lecciones para crecer y avanzar.
- Porque es necesario "descubrir" la sabiduría existente en cada uno y "aprender a utilizarla". 
- Porque es necesario aprender que "la resistencia a aceptar tal o cuál situación es solamente resistencia a aprender".
- Porque se hace necesario que entendamos que "conocimiento sin experiencia es inteligencia" pero "conocimiento con experiencia real es sabiduría" y la diferencia es notablemente más grande.

Pero ya inmersos en el tema de "vivir con diabetes" es importante saber que el proceso para entender la llegada de la diabetes a nuestras vidas no es para nada inofensivo y que, definitivamente, conlleva implícitas muchas crisis emocionales porque no habrá crecimiento, avance y una experiencia real sin la participación de los sentimientos y emociones que hacen parte de la esencia verdadera del ser. ¡Uff! Duro de entender.
Además, si fuera solamente la diabetes, pero el hecho de vivir implica que cualquier tipo de problema de relaciones humanas, familiares, laborales, problemas económicos y cualquier cosa inimaginable puede surgir en algún momento y debe ser manejado con diabetes " a bordo". Es que los problemas no se escapan porque "ya se tiene diabetes". Ojalá. Así la vida seríe menos complicada, un sólo problema por persona. 

¿Cómo continuar la vida y salir victorioso de cualquier situación negativa adicional sin dejar el buen control de la diabetes?
- Recuerde que para poder solucionar un problema o situación debe estar perfectamente bien de salud, así que la diabetes será lo primero que debe mantener bajo control. Si su diabetes está bien podrá pensar mejor, sentirse bien. NO PUEDE agregar un problema más a su vida: diabetes descompensada en este momento ¡no!
- No se centre en el problema, céntrese en la solución.
- Piense positivamente.
- Todo tiene una solución.
- Cualquier situación que se presente es transitoria.
- Tiene que estar tranquilo, sereno, no importa la gravedad del problema o situación. El nerviosismo no le deja encontrar la solución, así la tenga frente a usted.
- Controle sus emociones.
- Confíe en usted. Se es un poco más sabio cuando se sabe que ser consciente es vivir en presencia consigo mismo y que sólo entonces tiene libre albedrío.
- Si tiene dudas antes de tomar una decisión NO la tome hasta que se sienta completamente seguro.
- Sea generoso con usted pero también con los que le rodean.

Enfrente los acontecimientos que se presentan en la vida como oportunidades para su aprendizaje personal, ya que se dará cuenta que de ese problema del que logró salir airoso o no, obtuvo una gran lección que, definitivamente, debía aprender.

SÍ PUEDE!

Angela Jaramillo
Vicepresidenta
Educadora en diabetes 







 

GLUCEMIAS ARRIBA / AJUSTE DE INSULINAS

Todas las personas con Diabetes Tipo 1 y aquellas con Diabetes Tipo 2 que utilizan insulina deben observarse detenidamente y saber "exactamente" lo que sucede en su organismo. Los niveles de glucosa en sangre cambian en todos los momentos del día dependiendo de su alimentación, de su ejercicio o actividad diaria y, lógico, de su dosis de insulina y algunas veces es necesario ajustar las unidades que suelen usar.

Si generalmente tiene alto nivel de glucosa en sangre en una hora determinada del día piense qué insulina está teniendo su mayor efecto a esa hora. Es posible que esa insulina deberá ser aumentada en una o dos unidades, por ejemplo:

-Si su nivel de glucosa está elevado antes de la primera comida del día, entonces la dosis de insulina rápida "antes" del desayuno necesita ser incrementada o la dosis de la noche anterior de su insulina "basal" también necesite ser modificada.
- Si su nivel de glucosa en sangre es elevado antes de la cena, entonces la dosis de su insulina "basal" de la mañana o la dosis de insulina rápida de medio día necesita incrementarse.
- Si su nivel de glucosa en sangre está alto antes de irse a dormir quizás debe incrementar su dosis de insulina de acción rápida antes de la cena. 
- Si su glucemia amanece muy alta puede ser necesario ajustar la insulina "basal" de la noche. Pero concrete la razón correcta del por qué está amaneciendo tan alta.

Observe, anote sus valores de glucosa en sangre, analice y CONSULTE SIEMPRE A SU MÉDICO.

No improvise. Lo importante es determinar las dosis exactas de insulina que le ayudarán a mantener un buen control.
SÍ SE PUEDE!

Angela Jaramillo
Vicepresidenta
Educadora en diabetes 

 

DIABETES Y SÍNDROME DE DOWN

Encontré un interesante artículo en la Revista de Sociedad Española de Endocrinología, "Alteraciones Endocrinológicas del Síndrome de Down", (R. Alpera, J. Morata, M.J. López; Unidad de Endocrinología Pedriátrica del Hospital Clínico Universitario, Universidad de Valencia). Aunque no es muy reciente, es del 2012, nos revela la asociación existente Diabetes/Síndrome de Down, conocida ya desde 1968, cuando Milunsky y Neurath describen una mayor prevalecencia de diabetes en estas personas sin especificar el tipo de diabetes que padecían. Me permito hacer un resumen:

Según datos recopilados en Alemania, España y Dinamarca sugieren un riesgo de diabetes 3-4 veces superior en el Síndrome de Down que en el resto de los niños en una población de referencia que abarcaba hasta los 30 años de edad.

Son pocas las investigaciones en la búsqueda o explicación de la asociación Diabetes-Síndrome de Down y se mantiene la hipótesis de que "el aumento de genes en el cromosoma 21 podía ser el que conferiría el riesgo".

Los síntomas característicos de la Diabetes Tipo 1: polidpsia, poliuria, adelgazamiento, cambios de carácter y polifragia o anorexia, serían menos expresivos por las particularidades del carácter de estos niños; el adelgazamiento puede interpretarse erróneamente como un dato positivo, ya que en algunos podría existir previo sobrepeso. Si los síntomas diabéticos no se detectan hay un mayor riesgo de complicación hiperosmolar. 

La aparición de la diabetes suele ser más precoz en el Síndrome de Down, más o menos a los 6-7 años versus los 8 años en el resto de la población y la proporción de niños menores de 2 años que debuta con diabetes es de un 22% versus al 7% en el resto de niños, "lo que podría sugerir un fenómeno inmune muy agresivo".
La Diabetes Tipo 2 en personas con esta peculiaridad suele aparecer pasada la pubertad, época en la que la alta prevalencia de sobrepeso y obesidad puede dispararse. Conviene entonces realizar control glucémico periódicamente, alimentación saludable y actividad física adecuada a las características del Síndrome de Down.

El tratamiento de la Diabetes Tipo 1 en el caso del Síndrome de Down no difiere del resto de la población, podría pensarse que el déficit intelectual dificulta su manejo, pero se ha demostrado que muchos niños no necesitan un tratamiento intensivo con insulina alcanzando un buen control dado el estilo de vida más estable que suelen llevar y la lógica dependencia, el cuidado y control de sus padres o familiares. 

No existe información respecto a complicaciones agudas o crónicas.

En cuanto al empleo de nuevos tratamientos se siguen las pautas habituales de los demás niños.

A veces la vida se complica aún más y muchas familias tienen que enfrentar esta doble situación, pero la esperanza , el deseo y la decisión de sacar adelante estos chicos les hace posible vivir muy bien.
SÍ SE PUEDE!

Angela Jaramillo
Vicepresidenta
Educadora en diabetes 

LO QUE SUCEDE EN ESOS DÍAS...

Si el óvulo no es fertilizado el embarazo no se produjo, los niveles de hormonas bajan y el endometrio, la mucosa que recubre la pared del útero es liberado en forma de sangre, lo que conocemos con el nombre de menstruación. Ya lo sabemos. 

Con los Estrógenos (hormonas femeninas) las células son más sensibles a la acción de la insulina. Por lo tanto, cuando la cantidad de estrógenos aumenta, los niveles de glucosa en sangre tienden a bajar.
La Progesterona, la hormona sexual que condiciona al endometrio para la implantación del embrión si es fertilizado y que cumple otras funciones (no me detendré ahora en esto), dificulta a las células la utilización de la insulina. Por lo tanto, cuando aumentan las concentraciones de esta hormona los niveles de azúcar en la sangre pueden elevarse.

La cantidad de Estrógenos y Progesterona que se produce durante el ciclo menstrual es variable y se percibe, especialmente en mujeres que experimentan el "Síndrome Premenstrual", ciertos síntomas como: irritabilidad, sensibilidad, cansancio, distensión abdominal, dolor en los senos y/o cintura, cambios en el estado de ánimo y "fluctuaciones en los niveles de glucemia".

¿Qué hacer?
- Confirmar cada cuantos días comienza, dura y finaliza su ciclo menstrual.
- Verificar la regularidad de sus ciclos.
- Realizar mediciones frecuentes de glucemia.
- Organizar patrones de comportamiento de la glucemia días antes y después de la menstruación.
- Preguntar a su médico cómo ajustar su dosis de insulina o de medicamento.
- Realizar ejercicio adecuado a sus necesidades.
- Alimentarse saludablemente.

Una mujer con diabetes puede tener unos ciclos menstruales completamente normales.
Maneje y mantenga su diabetes bajo control. Vale la pena.

SÍ PUEDE!

Angela Jaramillo
Vicepresidenta
Educadora en diabetes 



 

¡QUÉ VERGÜENZA!

Estaba hablando con una sensibilidad que se notaba en sus ojos enrojecidos, la voz le temblaba, y de repente sus manos se cerraban fuertemente, sus brazos quedaron en una posición totalmente rígida, no podía moverse y de sus labios salían las palabras pronunciadas de una manera lenta y pesada. Presentaba una hipoglucemia. Rápidamente medición de glucemia, bebida dulce que apenas sí podía beber y poco a poco recobraba su lucidez.

Después de haber sudado a mares comenzaba a tiritar de frío. Tomó una bebida caliente acompañada de un carbohidrato. Se sentía agotado.

"¡Qué vergüenza!, no solo me siento tan apenado sino que me da rabia que se presente esta situación, así, frente a todos. La diabetes me deprime, me hace sentir menos. Y pensar que fui yo el fundador de una entidad, que dirijo grupos de personas...pero desde hace algún tiempo siento que mi ánimo y mis capacidades han disminuido, no soy el mismo, soy un tonto".

Este interesante personaje, tan parecido y elegante no puede percibir sus hipoglucemias, por lo que ha estado expuesto a situaciones incómodas que, cuando se resuelven, bajan su autoestima al máximo. Una diabetes totalmente descompensada, UNA TOTAL FALTA DE EDUCACIÓN, mezcladas con el desinterés del autocuidado de tiempo pasados. 

Lo que quiero resaltar es la vergüenza, la pena, la tristeza y la rabia que una persona siente después de experimentar una hipoglucemia. Qué moleszta situación, todos observando y después los comentarios que le hace sentir como un tonto.

No es fácil. Una hipoglucemia tan severa frente a un público es deprimente. "Nadie puede entender los sentimientos que genera una post-hipoglucemia".

Si usted NO quiere volver a sentirse así debe aprender cómo pevenir y evitar hipoglucemias: debe llevar su glucómetro siempre consigo, si ha perdido la capacidad de percibir sus hipoglucemias maneje tiempos de acción de la insulina o medicamentos orales, tenga muy claro las horas en las que su glucemia tienden a bajar, tome un refrigerio antes de cualquier evento importante (una reunión, una clase en el colegio o universidad...), lleve siempre consigo una bebida dulce, pastillas de glucosa o algo que usted sepa con seguridad que le van a servir para evitar y/o prevenir una caída de su glucemia. 

SÍ PUEDE!

Angela Jaramillo
Vicepresidenta
Educadora en diabetes 





 

¿QUÉ LE HA PASADO A MI NIÑA?

Susana está triste y preocupada. Su niña pequeña, siempre adorable, divertida, a quien le gustaba estar cerca de su mamá, no es la misma. Sofía ha cumplido dieciséis años, tiene diabetes desde hace cuatro y su manejo siempre ha sido estable, pero ahora vive de mal humor, contesta agresivamente y se enfurece con facilidad. De manera abierta y directa ha confesado que odia la diabetes, prefiere estar con sus amigas y no con su mamá. "¿Qué está pasando" se pregunta Susana. "¿Cómo recupero a mi pequeña hija?".

No querida mamá, es imposible recuperar a su pequeña hija. La niña ha crecido. Ha cambiado. Lo que sí puede hacer es comenzar una buena relación. Trátela como la joven adulta que ella desea ser y se acercará.

Sofía "ya sabe" cómo manejar su diabetes. Es posible que cometa algunos errores, pero ella debe experimentar por sí misma y llevar a la acción lo aprendido. Tiene que tomar sus propias decisiones respecto a quién comentar acerca de su diabetes, qué recursos utilizar en los momentos para medir su glucemia y aplicar su insulina, y cómo prevenir y evitar una hipoglucemia. Las únicas ocasiones que podría tener para tratarla como una niña y que ella pudiera disfrutarlo sería cuando se sintiese enferma o cuando recibiese una sacudida, por ejemplo cuando tenga un disgusto con una amiga o con un novio y necesite de su mamá. Pero ojalá estas situaciones no ocurran con demasiada frecuencia.

Consejos para una mamá que se encuentra viviendo en una situación similar:
- No la controle.
- Confíe en ella.
- Recuerde que estará continuamente en desacuerdo porque trata con toda la fuerza de no ser como su mamá.
- Evite estarle diciendo las cosas una y otra vez, pretenderá estar sorda y explotará fácilmente.
- Estamos en el siglo XXI, los tiempos cambian y no quieren escuchar historias de cuando la mamá era pequeña porque ya se da cuenta que su mamá ha perdido el contacto y no entiende nada.
- Comprenda que el querer pelear con la mamá es sólo para querer demostrarle que está equivocada en casi todo. Quiere sentirse adulta y estar con sus amigas que piensan igual que ella y la entienden.
- Cuando no quiera hablar respete su silencio. Puede estar cansada.
- Sus prioridades cambian: primero, amigas; segundo, colegio; tercero, familia; cuarto, diabetes.
- No pelee con su hija, es posible que pierda. Dígale que ES RESPONSABLE POR LO QUE OCURRA, dígale lo que ocurrirá si deja de hacer algo importante y/o necesario y déjelo por su cuenta.
- Envíe siempre mensajes positivos: sí puede, sí lo logrará, es una chica normal, puede y podrá cuidar de su diabetes porque la conoce y ha aprendido cómo hacerlo.

La niña de mamá ha crecido, sigue creciendo su hija pero ya no su niña. Permita que crezca sin criticar, que ella tenga la seguridad de contar con su apoyo cuando lo requiera o lo solicite.
Reaccione, esa niña quiere ser la joven mujer que sueña ser.

ELLA SÍ PUEDE!

Angela Jaramillo
Vicepresidenta
Educadora en diabetes